domingo, 2 de marzo de 2008

Sueñobscuro 1 Guardián Subterráneo Cap 1

Desde que hubo una piedra sobre otra en Sueñobscuro,
El sol fue desterrado;
Y las estrellas y la luna
Perdieron la gracia de las sombras.
Bienvenidos eran los Espíritus de la tierra,
Y de los gélidos Océanos.
Sus muros dominaban los Bosques del Norte, Este y Sur,
Y en el poniente dormía una fiera.
Un nicho Canta a la Joya de Cam.

CUENTOS DE SUEÑOBSCURO (VOL 1): GUARDIÁN SUBTERRÁNEO

Capítulo I: LA VISITA AL CURANDERO




Copyright © 2002 de Cristian Berríos Navarro. Propiedad Intelectual N° 127.518. Prohibida su reproducción total o parcial sin consentimiento del autor. Made in Chile.


En un pequeño pueblo llamado (*) El Otoño de Argid (*Bautizado en honor de un célebre forajido.) vivía un honesto comerciante, cuyo nombre era Gabriel. Tras largos años de abnegado trabajo, había logrado establecerse con su propio negocio, y tenía a su lado a la única mujer que quiso como esposa. Sin embargo, un mal presentimiento enturbiaba su alma. Gabriel sufría fuertes dolores; y aunque intentaba olvidarse de ellos, temía que estos malestares anunciaran su muerte. Como apenas superaba los treinta años, la idea de un fin prematuro le trajo más de una angustia en aquellos días. Decidido a salir de esta lacerante inquietud, una mañana le pidió al comerciante del negocio vecino que cuidara su tienda; y de inmediato se dirigió al consultorio del curandero del pueblo, dueño de un gran prestigio tanto en El Otoño de Argid como en las regiones aledañas. El mercader no dudaba que pondría su salud a buen recaudo.

Cuando el curandero le dio un diagnostico lapidario, Gabriel sintió que de pronto el peso del cuerpo se le hacía insoportable, y anheló como nunca la compañía de su esposa. Sin embargo, a pesar de la tierra se estremecía bajo sus pies, el mercader descubrió con espanto que las palabras del hierbatero no le había sorprendido ni en lo más mínimo.Apenas pudo sacar la voz, Gabriel preguntó con timidez:

- ¿Hay algo que hacer?...- Me temo que nada muy eficaz- Dijo el curandero imperturbable, y en seguida agregó-. Podríamos iniciar un tratamiento, pero debo advertirle que su mal está muy avanzado. Sólo un charlatán le daría alguna esperanza.

El hierbatero le explicó a continuación que ese mal carcomía las entrañas con la voracidad del comején, y se confesó extrañado porque aún no le arrojara en cama. Cuando el hierbatero le reprendía por dejarse estar, y no prestarle importancia a los cuidados que requiere el organismo, Gabriel le interrumpió para preguntar lo siguiente:

- ¿Cuánto me queda de vida?...

- Es difícil determinarlo con exactitud- Comentó el especialista-. Usted es joven y fuerte, y quizás pase un año antes de que su salud empeore, pero podría ser cuestión de seis o siete meses.

En tanto el curandero le recomendaba unos infusiones para los dolores postreros, Gabriel vio con tristeza como se derrumbaba el porvenir que había proyectado junto a Alicia, su esposa. De pronto el sudor, la sangre y el llanto derramados durante años le parecieron un esfuerzo absurdo, porque el destino, libre transcriptor de los designios de la justicia, le consideraba intrascendente dentro de su esquema maestro.

En los días posteriores, Gabriel surcó los ardientes mares del infierno. Debía contarle a Alicia lo del mal que le aquejaba, y no sabía de donde sacar el valor para hacerlo. Habría preferido fallecer de inmediato para que su esposa no tuviera que oír la dolorosa noticia; estaba convencido de que cuando ella lo supiera también comenzaría a morir. A tanto llegó la amargura de Gabriel, una alma sencilla en la tierra de los grandes dilemas, que por un momento incluso pensó en huir sin contarle nada a Alicia.

En el transcurso de una semana, el mercader visitó los médicos de tres pueblos, bajo la excusa de que le faltaban mercancías. En cada una de sus consultas fué auscultado con detención, y recibió al final de ellas tres sentencias distintas de muerte. Pero eso no fué todo. En un lugar llamado Prosperidad visitó a una mujer que leía las cartas. Luego de estudiarlas un rato, ella le dijo mirándole a los ojos:

- Aquí aparece bien claro que morirás dentro de poco; pero también puedo ver que te levantarás de la muerte.

Sin hallarle sentido a estas palabras, Gabriel decidió ignorarlas, y en cuestión de semanas, luego de que fracasaran una y otra vez sus esfuerzos por alcanzar una cura, su temple fue decayendo hasta que por último quedó inmerso en una profunda depresión, obscureciéndose sobre su cabeza los días que para otros resplandecían.

La Saga completa de "Cuentos de Sueñobscuro" disponible en:


http://www.cristianberrios.tk


PUENTE DE SATURNO, SECCIÓN DE CRISTIANBERRIOS.TK (2003-2007), PROYECTO LITERARIO Y PORTAL DE ENTRETENIMIENTO CULTURAL E INFORMACIÓN (NOVELAS, CUENTOS, FOTOGRAFÍA Y DIBUJOS ORIGINALES, CINE, VIDEOS, PRENSA Y OTROS CONTENIDOS DE INTERÉS GENERAL). AUTOR: CRISTIÁN BERRÍOS ESCRITOR UNDERGROUND (UNDERGROUND WRITER).

THIS WORK IS LICENSED UNDER A CREATIVE COMMONS LICENSE (ESTE TRABAJO ESTA LICENCIADO BAJO UNA LICENCIA CREATIVE COMMONS)

No hay comentarios.: