jueves, 4 de diciembre de 2008

Poetas clones del futuro (5)


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POETAS CLONES DEL FUTURO (5)

Poetas clones del futuro es parte de
Tórax © 2008 Cristián Berríos,
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Jorge Telier conducía el furgón, le acompañaba a su derecha Enrique Link y en la parte trasera del vehículo iban sentados Pablo N, De Rock, Nick Parra, Gabriela M y Vicente Dobro que custodiaban a Garcés Ortega, fuertemente atado.

- Ningún artista que se aprecie de tal secuestra a otro – Murmuró el Gerente de Operaciones de Circo Inquisición.

- Eres un vendido al sistema – Replicó Pablo de Rock -. Has asesinado a miles por tus ansias de poder, desfiguraste a otros y destruiste una ciudad.

- Cada negocio requiere que una parte ceda – Contestó Garcés Ortega -. Asumí que ellos eligieron morir. Oigo carreras locas, risas y conversaciones de criminales.

- ¡No cites el Autorretrato de Parra en una apología tan obscena! - Se quejó Vicente Dobro -. Te recomiendo el verso “Somos alas caídas del cuerpo tenebroso del tiempo” de Realidad Inaccesible.

- ¡Autorreferente! – Gritó Pablo N acomodándose en su asiento como si iniciara una partida de ajedrez - , una lección de sangre te dio el fuego.

- ¡Ahhgg! – Gruñó Vicente Dobro –citaste un verso del XIII soneto de amor. ¿Se supone que porque alguien lance una ironía simplona otro debe reírse?, pobre concepción del humor.

- ¡Silencio! – Gritó Garcés Ortega fuera de si - ¿Ven? Por eso no los soporto. Siempre creyéndose mejor que el resto, enfrascándose en parloteos ególatras que jamás conducen a alguna parte. Por eso decidí clonarlos, dotarlos de un vigor físico que los originales jamás tuvieron, hacerlos mis dioses del Olimpo, mejorados, dóciles. ¡Pero heredaron los mismos vicios!...

- ¿Acaso la belleza no consiste en eso? – Preguntó Gabriela M - ¡Nada justifica la intolerancia y el crimen!, ¿Por qué tomarse el vientre de la repugnancia si puedo convertir a otro en flor?... ¿Califico en los parámetros de belleza, pureza y creatividad con los que ustedes manipularon la cultura de Chile arrojando lo mejor de nuestras artes a las sombras?, ¿Merezco la vida a juicio de los elegidos?...

- Bueno… Recibió el Premio Nobel …

- ¡Suficiente! – Exclamó la poetiza antes de romperle la nariz de un golpe.

- Este Garcés Ortega entiende tan poco a las mujeres – Rió Pablo de Rock -. Por eso escribió esas novelas como el culo, “Los impotentes” y “El Pasado”, publicadas por Puaj Barral.

- ¿Cómo sabes eso? – Interrogo Enrique Link.

- Lo busqué en un notebook con wi-fi que me traje de su casa – Explicó el poeta ante la mirada horrorizada de Garcés Ortega-, mientras lo interrogaban aprendí a prenderlo, usarlo y la terminología. Ahora que lo pienso, quizás nos crearon con esa información incorporada…

- ¿Cómo lo hicieron? – Preguntó Nick Parra apuntando un arma a la sien de Garcés Ortega.

- Un chip que implantamos en el cerebro de los clones – Dijo Garcés Ortega con cautela y subió el tono ligeramente-: Todos poseen habilidades distintas. Además… Podemos hacerles estallar en mil pedazos si lo deseamos.

El vehículo se detuvo frente a un mirador de la ciudad. El desolador aspecto de Santiago en ruinas, abundante en profundos agujeros y llanos a causa de las detonaciones, se compadecía con el ánimo del grupo. La información revelada por Ortega Garcés había caído como un balde de agua fría sobre ellos.

- Quizás miente – Dijo al fin Gabriela M luego de observarle detenidamente a los ojos-, solo busca una excusa para que negociemos.

- Podrían llevarse una desagradable sorpresa – Comentó Garcés Ortega con una sonrisa.

- Es cierto – Dijo Pablo de Rock aún en el interior del vehículo y mostrando el notebook por una ventana -, pero apuesto a que en este aparato está la clave para desactivarnos… ¿Alguien sabe como prenderlo?...

- Recién dijiste que sabías usarlo – Replicó Garcés Ortega.

- Por supuesto – Rió Pablo de Rock- , deseaba que jugarás tu mejor carta de inmediato. Sucede que tenemos a uno de los nuestros dentro de tu cabeza y conoce cada uno de tus actos.

Garcés Ortega voltea y observa la sombra que le había espantado momentos antes en su casa. El santo underground se perdió luego en la oscuridad de la noche.

- ¿De donde sacaron a ese esperpento? – Gruñó ultrajado el novelista que trabajaba como Gerente en Circo Inquisición - ¿Cómo se trasladó hasta aquí si jamás le vi subirse al vehículo?... ¡Que se aleje de mi!... Es asqueroso, repulsivo, siniestro…

- No es más horrible que tú – Dijo Vicente Dobro encendiendo un cigarrillo-, lo que pasa es que no posees el noos, inteligencia en griego, para contemplarle en plenitud. Me recuerdas a mi amigo Hernán Díaz Arrieta, que le costaba entender la traducción de una égloga de San Juan de la Cruz.

1 comentario:

Literatura en Murcia dijo...

Hola, vuelvo a tu Blog porque participaste en el nuestro hace unos meses en un concurso. Pero al final no lo terminamos, jeje.

Esta vez la cosa va en serio, así que sabes que estás de nuevo invitado a participar.

Un saludo muy grande

http://literaturaenmurcia.blogspot.com