viernes, 19 de diciembre de 2008

Poetas clones del futuro (8)


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POETAS CLONES DEL FUTURO (8)



Poetas clones del futuro es parte de
Tórax © 2008 Cristián Berríos,
todos los derechos reservados.


Cuando el último de los poetas clones abandonó la Colmena y la infraestructura del laboratorio se desplomaban, Garcés Ortega corrió hasta el Santo underground y poniéndose de rodillas clamó con las manos apoyadas en sus pies descarnados.
- ¡Por favor! - Gritaba entre lagrimas -, ¡No me mates!... ¡Jamás me perdonaré el daño que he hecho!, permite que continúe con vida…
Cuando alzaba la cabeza descubrió que el Santo había desaparecido y segundos después huía por un ducto subterráneo justo cuando antes de la explosión.
Tuvo la posibilidad de librarse de los clones detonándoles frente a su nariz en el mirador, pero al final consiguió lo que había buscado desde el principio: Garcés Ortega observaba la sangre del Santo underground en sus manos y sonreía ante la posibilidad de clonarle en los laboratorios que Circo Inquisición escondía en Valparaíso, Antofagasta, Pichilemu…
Veintiún días transcurrieron entre el día de la destrucción de la Colmena y el regreso de los poetas clones desde el vientre del espectro. Peor aún, mientras las fuerzas de Renacimiento se armaban sin ellos, Circo Inquisición había desplegado en torno al cerro San Cristóbal cientos aviones de combate, tanques y miles de batallones…
- ¿Porque se mantienen al acecho si bastaría con proponérselo para que nos acaben? - Exclamó desconcertado Enrique Link mientras pateaba un basurero de la sala de reuniones.
- Aún con su poderío nos temen - Dedujo Gabriela M.
- ¿De que se preocupan? – Preguntó Vicente Dobro llevando las manos a la nuca mientras se inclinaba en su silla - Mientras tengamos al fantasma que apesta como cerdo y se viste en Almacenes la Muerte… ¡Lee mis libros!... Lo noté al verlo, ningún tipo de su clase leería a Pablo…
- El Santo se desvaneció cuando regresamos y nadie ha vuelto a verle desde entonces – Informó Jorge Telier.
- ¡Vaya! – Exclamó Dobro agitando un fósforo con el que había encendido su cigarro -, espérame Cartagena que allá voy de nuevo… Ojalá esta vez no permitan que los ebrios meen en mi tumba.
- ¡Ni piensen en la derrota! – Dijo Pablo de Rock dando un puñetazo en su mesa con un grito que había contenido por largos minutos.
- Propongo – Dijo Nick Parra – que se despachen a las estrellas aquellos con alma de astronautas, los terrícolas que vuelvan a su ratonera.
Así fue establecido, pero nadie quiso largarse. La muerte, pensaron todos, vendría de una forma u otra.
Durante la noche reinaba el desanimo. Se reunieron en la sala principal en penumbras y Enrique Link subió al escenario central para darles un mensaje al resto de los poetas clones y aquellos artistas que oían acomodados en el suelo:
- Una amiga ha querido deleitarnos con su arte en estos momentos de tensión… ¡La extraordinaria maga Hada Luz!.
La joven que subía al escenario era delgada y de tez pálida, emanaba misticismo. Poseía fama de excelente prestidigitadora pero esa noche sorprendería a todos. Su aparición fue breve y, antes de que se apagasen las tenues luces, dijo sin prisa:- Reciban a los espectros de su pasado.
Siluetas de resplandor celeste se esparcían en la estancia ante el estupor de los presentes: Gustavo Adolfo Bécquer, César Vallejo, Alfonsina Storni, Eloy Fariña Núñez, Manuel Rojas, Arthur Rimbaud, William Shakespeare, Charles Baudelaire, Voltaire, Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, Juan José Arreola, las hermanas Mirabal, Roberto Bolaño, James Joyce, Dylan Thomas, Marlon Brando, Malú Gatica, Cantinflas…
Por poco la sorpresa mata a Vicente Dobro, en su mesa se sentaba más hermosa que nunca la poeta Teresa Montt; Vallejo y Pablo N discutieron rigurosamente después del saludo, y así como llegaron los espectros desaparecían.
- ¿Sucedió de verdad? – Preguntó Pablo de Rock a Nick Parra.
- ¿Y que es la realidad sino la abominación del consenso? - Contestó el oriundo de San Fabián de Alico.
A la mañana siguiente, comandados por Gabriela M, Pablo N, Nick Parra, Vicente Dobro, Jorge Telier, Enrique Link y De Rock, los poetas jóvenes, estudiantes, rebeldes de todas las edades, soñadores, idealistas sin distinción de clases, abandonaron la protección del cerro y salieron a darle frente a Circo Inquisición.
De los rincones más oscuros de Santiago aparecieron los heridos, mutilados y deformados por la explosión. ¿Cómo habían descubierto que fueron engañados?, bastante simple, tanto provincianos como capitalinos comprendieron que se les manipulaba mediante el aporte de los bloggers. Sus páginas eran hackeadas y volvían a reponerlas. Hay un límite peligroso entre concientización de masas y la confesión abierta del odio con el efecto boomerang que acarrea.
Aún con la tropa de esmirriados refuerzos abriéndose paso entre los soldados y acordonándose en torno a los poetas jóvenes, viejos y clones, entre otros, ni siquiera hubo contrapeso cuando las armas dispararon por primera vez y sus cabezas estallaban como sandías ante el gatillo del adversario.
Gabriela M marcaba diferencia, como un hada de la muerte, saltaba entre las enormes maquinarias de Circo Inquisición regando explosivos y bajas a su paso, odiaba matar, era una mujer de letras, pero la injusticia sentencia a quienes la promueven. Pablo de Rock hacía lo propio y por momentos, debido a las detonaciones en el cerro, una polvareda impedía que Circo Inquisición diferenciara sus batallones junto a los del adversario.
- Bombardéenlos a todos - Ordenó Garcés Ortega que dirigía la operación en terreno -... cuando la situación sea confusa, no mataremos a nuestros hombres por gusto,
¿Entendió?...
- Si señor - Contestó su mano derecha a regañadientes.Pero Garcés Ortega comprendió que los poetas clones vencían en la contienda mano a mano porque poseía una velocidad y fuerza superior al promedio, ¡Como iba a desconocerlo si se trataban de sus obras maestras!, entonces ordenó cese al fuego, retiraba lentamente sus aviones y pidió a sus tropas que retrocedieran.
Muchos, pobres ilusos, pensaron, o así lo deseaban con el sabor de su sangre en los labios, que la victoria de Renacimiento había llegado por algún motivo, pero como respuesta lapidaria salía una procesión bella y espeluznante de grandes camiones.Como un coro de ángeles, con máscaras de porcelana amarilla y una flor negra esculpida en los extremos, los clones del Santo underground llegaban, manipulados con chips, cinturones, brazaletes, para darle el golpe de gracia a los que pretendían la independencia de Chile. Sus velos blancos anunciaban el funeral. Pablo N les contó y totalizaban veintisiete.
- Es el fin – Masculló un exhausto Jorge Telier agujereado como un coladero y empapado de sangre.
- Escribiste que los ojos de tu amada disparaban balas de amor calibre 44 - Apuntó Enrique Link levantándose del suelo -, eso parece más peligroso que esto.
- Les seguiremos hasta el fin – Dijo una poeta joven de apellido Starke con el viento en el cabello.- ¡Que nadie pierda la esperanza! – Apoyó otra mujer de letras que provenía de Venezuela y había sido bautizada Betsimar.
Mientras las demás naciones dormían en su grandeza y se peleaban por agua, el petróleo transparente, en un mundo donde morían las especies y el sol reinaba como tirano, invadían los pasos cordilleranos valientes desde lugares remotos.Vicente Dobro, Gabriel M, De Rock, Nick Parra, Telier, N, Enrique Link disparaban contra los clones blancos del Santo si causarle el más mínimo rasguño.
Entonces cayó un trueno y desde un cráter asomaron velos negros…
- ¿Estabas en el baño hijo de puta? – Gritó Pablo de Rock en una mezcla perfecta de furia y alegría desbordante.
- Dijo “en el baño” - Susurró Dobro en un hilo de voz a Pablo N, también magullado.
- Si - Repuso el Premio Nobel contento - , hasta hace poco decía “cagando” y un par de palabras más…
- ¡Parecen viejas c……..! - Se quejó De Rock al oírlos.
- ¿Qué te pasa con las viejas? - Preguntó una joven Gabriel M a su lado -, viejos son el desierto, la nieve y los astros que se apagaran en miles de años…
Sin que perdiera más tiempo el Santo abría las carnes de su pecho y emergían criaturas de agua que impactaban a sus adversarios. De su brazo derecho emergía una madreselva de gruesos tallos que se envolvía oscura en el cuello de los veintisiete clones blancos. Ellos contrarrestaban con llamaradas de sus bocas y descargaban golpes de hacha con sus brazos que desprendían fragmentos de carne al Santo.
- Morirá – Dijo Pablo N -, con el corazón hecho pedazos como me pasó a mi en Isla Negra cuando cambiaron a Chile.
- A todos nos cambiaron Chile – Dijo Nick Parra -, he vivido más que tu y aquí estamos a los arañazos como cuchos en Agosto.
Los veintisiete se elevaron sobre el Santo y lo fulminaron con descargas de energía.
- ¿Qué pasa si esas bestias se liberan? - Preguntó la mano derecha del Gerente de Operaciones.
- Imposible - Sonrió Garcés Ortega -, les detonaríamos con sus chips. Perdimos a los clones, pero a estos veintisiete les tenemos asegurados.El Santo underground caía rendido a tierra y jamás volvió a levantarse.Hubo un silencio que helaba los huesos y los soldados reían victoriosos. Sin embargo, pronto desencajaban el rostro. Los clones del Santo se libraron de los velos blancos y abajo prevalecían los oscuros, las máscaras de porcelana amarilla se hacían añicos en el piso junto al corazón de Garcés Ortega que intuyó de inmediato lo que sucedería.
El gerente de operaciones miró hacía el suelo cuando el cigarro caía de sus labios y vio, con estupor, 27 chips ensangrentados.
Los clones blancos tomaban al extinto en brazos y se acercaron unos a otros hasta fusionarse. El Santo revivía.Aunque intentaron reducirle las armas quedaron inservibles al derretirse en las manos de aliados y enemigos. Los Tanques se transformaron en hogueras para sus ocupantes que escapaban asfixiados y los aviones eyectaban a los pilotos antes de estrellarse en la cordillera de Los Andes.
- ¿Cómo mierda…? - Gruñó Garcés Ortega – y olvidando toda precaución se acercaba al espectro que temía, ahora acompañado de los poetas clones y sus huestes.Al reconocerle, Pablo de Rock lo bajó de un puñetazo, pero luego de levantarse el Gerente de Operaciones tomaba al Santo de sus harapos:
- ¿De donde has salido basura?... ¿Entiendes cuantos recursos se perdieron?... Cuando sepan que he fracasado…
El Santo, sin aviso, abrió una boca gigantesca y le engullía trabajosamente causando la repugnancia de todos salvo Nick Parra que le dijo:
- ¡Páselo con vino tinto!
Segundos después, el espectro dijo con la voz de las legiones que resonaban en sus palabras:
- Necesitaba al traidor… Ahora vuelvan conmigo, encuentren su paraíso en mis entrañas.
- ¿No será mucho pedir? – Dijo Dobro lanzando un beso con los dedos a una joven -. Hay tantas obras que deberíamos aportarle a la humanidad…
- Vicente – Dijo Pablo N – palmoteándole la espalda -. Nuestro momento ya pasó …
Como comprendía que jamás iba a convencerlo, tras agarrarlo de su traje le empujó a su oponente al vientre del Santo y luego le despedía con una innecesaria patada en el trasero. Pablo de Rock tomaba nota y repetía el procedimiento con el Premio Nobel. El vientre del espectro se dilataba para el ingreso del resto.
- Lindo paseo - Suspiró Gabriela M antes de despedirse -. Inventaré un mundo donde el amor sea posible. Continuaron Jorge Telier y Enrique Link.
- Ahí les dejo mi original como dijo la fotocopia - Rió el remozado Nick Parra.
Entonces el Santo puso un golpe descomunal sobre la tierra, y los muertos en la batalla, sin distinción de bandos, regresaron de la muerte como Lázaro mientras sus heridas escupían balas y metrallas.
Mientras más energía utilizaba se desvanecía poco a poco.Santiago, de Providencia a Maipú, de San Bernardo a Huechuraba, volvía a levantarse de sus cenizas.
Los presentes en el Cerro San Cristóbal borraron de su recuerdo doscientos años de luchas despiadadas que se libraban en secreto.
Si el enfrentamiento continuaba sería, nuevamente, bajo el sigilo de la ignorancia.
FIN.

4 comentarios:

Roberto Anki dijo...

me parece un relato excelente, parte de algo mayor. Me hizo recordar un viejo cuento en donde una banda de poetas secuestraba, asaltaba libreros, etc etc.
¿Ya leíste Synco de Baradit?

Alondra dijo...

Muchas gracias por tu comentario en mi facebook .
espero que sigamos leyendonos para conocer mas de cada mundo
un abrazo

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Te lei entu comment en el blog de Anki, y como nombraste a Baradit vine a ver que hay por aquí.

En cuanto lea tus cosas te comento más.

Natalia Molina dijo...

Cristian , te felicito por tu escrito...no perdi el interes ni un momento eso es signo de algo bueno considerando mi deficit atencional , jeje
Un saludo grandote y sigue escribiendo hasta el final d elos tiemposssss
N.M