viernes, 9 de enero de 2009

Breve sinfonía (Capítulo 6)

Breve sinfonía


BREVE SINFONÍA DE UN CRIMEN SIN REMORDIMIENTOS


Pertenece a TORÁX, Copyright © 2008 Cristián Berríos, todos los derechos reservados.


CAPÍTULO 6: LOS CADÁVERES SINIESTROS


Mientras el Cabo esperaba afuera, Diego entró al amplio baño que utilizaban los peligrosos pacientes del área. Cuando se lavaba las manos aparecieron tras de él Diego Vidal y otros 2 internos, Ricardo Arboleda y Valentín del Puente.

- Hoy te integrarás a nuestra prestigiosa sociedad - Dijo Vidal mientras los otros sacaban 4 sillas plegables ocultas en el cubículo de un sanitario.

Al verles sentados, Diego hizo lo mismo y observó atento como Vidal encendía 4 velas sobre el piso del sanitario y un cigarrillo.

- Señores- Murmuró Vidal- démosle la bienvenida a Diego Acosta como el más reciente de los Cadáveres Siniestros, los monstruos que el mundo desprecia y somos aprisionados por los barrotes de la demencia.

- Bienvenido- Dijo Ricardo Arboleda tomando el cigarro que le cedía Vidal.

La historia de Arboleda era simple e inaudita. Al ser despedido de su trabajo, Ricardo transformó el ocio en una saludable afición por la Biblioteca Municipal. Entre sus muros descubrió interesantes libros de narraciones mapuches. Según una leyenda había existido una serpiente benigna conocida como Treng Treng y otra maligna llamada Kaikai. La humanidad elegía el camino de cada una según su naturaleza.

Semanas después Arboleda tropezó en la ducha y se golpeó la cabeza. Tras una experiencia cercana a la muerte, los parámetros de su razón habían extendido las fronteras.

- Cuéntale a Acosta que ves...- Propuso Vidal.

- Soles celestes en los herederos de Treng Treng, y sombras en los ojos y dientes cubiertos de sangre oscura en los malvados descendientes de Kai Kai...

- Fuiste más allá de la mitología....

Al verles a su alrededor cometiendo toda clase de atrocidades, Arboleda comprobó que violadores, asesinos despiadados y torturadores llevaban la marca de Kai Kai. Aunque hasta entonces era incapaz de acciones violentas, comenzó a eliminarles en cabinas telefónicas, sanitarios y mientras mantenían relaciones sexuales.

- Bueno- Se quejó Arboleda-, que del Puente también nos refresque la memoria.

- Otra vez- Reclamó el aludido -. Me acosté con la hija de 17 años y 10 meses de un diputado...

- Otro que no reconoce sus culpas- Replicó Vidal-. La seguiste a un paseo de curso a la playa y mataste al profesor que se la agarraba en secreto.

- No era un buen profesor.

- Los güeones con los que me junto...- Bromeó Vidal.

- ¿Acosta habla?- Preguntó del Puente..

- Poco - Contestó Vidal-, por lo menos no es de los cínicos que elogian el alma cuando hablan del culo. Como nuestras asambleas se inician con una reflexión, que comience Arboleda antes que los fármacos lo dejen como zombi.

- Sería maravilloso que la Iglesia Católica nombrara Papa al Dalai Lama y los Cardenales fueran representantes de diversas religiones.

- Arboleda y sus ideas güeonas- Comentó Vidal-, con razón te encerraron en una institución mental.

- Cada sacerdote debería ser un monje experto en artes marciales que vaga de pueblo en pueblo pateando pecadores y ahuyentando los demonios que habitan en la tierra.

- ¿A ustedes les dan calmantes o alucinógenos?- Comentó Vidal-, guárdenme de su medicamento.

- Mi turno- Dijo Valentín-. Si la homosexualidad y la bisexualidad es declarada antinatural por los conservadores, ¿Porqué hace años vi a mi perro clavándose al perro del vecino?.

- Deseaba establecer predominio- Opinó Vidal-, pero aceptémoslo como una observación válida. Si los embajadores de la ONU arreglaran sus diferencias así, los conflictos internacionales terminarían en orgías. Su turno señor Acosta...

Apenas un parpadeo se produjo en el rostro sereno de Diego.

- Dueño de su silencio y esclavo de sus palabras, Acosta es sabio. Señores, realizamos esta asamblea porque nuestro callado amigo es perseguido. Si lo matan bajo nuestras propias narices, tarde o temprano vendrán a ajusticiarnos con antorchas y azadones...Hay que salvarlo.

- Cuidaré su espalda si Treng Treng así lo desea- Replicó Arboleda.

- Palabra de gitano- Aseguró del Puente.

La reunión fue interrumpida por el Cabo, apagaron las velas y guardaron las sillas. Aunque Diego seguía sumido en su mundo, a partir de entonces sumó 2 nuevos amigos y se sintió seguro en presencia de ellos.

No hay comentarios.: