sábado, 10 de enero de 2009

Breve sinfonía (Capítulo 7)

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BREVE SINFONÍA DE UN CRIMEN SIN REMORDIMIENTOS


Pertenece a TORÁX, Copyright © 2008 Cristián Berríos, todos los derechos reservados.


CAPÍTULO 7: BAILANDO MÁS ALLÁ DEL INFIERNO



Mientras Diego seguía inmerso en sus cavilaciones junto a un amplio ventanal de la sala común de reposo, Rebeca y el Dr. Benavente discutían sobre su caso. Martín Vidal, Valentín Del Puente y Ricardo Arboleda en tanto se divertían jugando a las cartas con el "Paciente", un interno que percibía a todos los seres humanos como títeres.

- Desde que el paciente Acosta fue internado en este Hospital recibímos numerosas amenazas de muerte- Aseguró Benavente-. Dra. debemos regirnos por el rigor profesional, pero en este caso debería apresurarse...

- Aún es demasiado prematuro para que nos pronunciemos sobre su capacidad de discernimiento- Sentenció Rebeca-. Somos siquiátras Dr. y si privilegiamos el bienestar sobre nuestros pacientes seríamos unos cobardes. El señor Acosta evoluciona con rapidez y se ha integrado al grupo de pacientes mejor de lo que esperábamos.

- Se ha unido a Vidal y sus desadaptados querrá decir... Ya hemos conversado sobre este asunto Dra., usted los mima demasiado e incluso tal vez le atraen como objetos de estudio, pero en su mayor parte son delincuentes comunes que escaparon de la justicia. Si fuera por mi a varios les enviaríamos en forma expedita a donde pertenecen.

Cínicamente, el Dr. Benavente saludó alzando la mano a Vidal, Del Puente y Árboleda desde el otro extremo de la sala. Los internos aludidos respondieron con el mismo gesto.

- Apuesto que el desgraciado desea vernos pudriéndonos en la cárcel- Supuso Vidal mientras depositaba una carta sobre la mesa- . El problema es que hemos acampado en una zona donde los ángeles vuelan en busca de acordes y letras para sus obras. El otro día por ejemplo fui al baño a medianoche, y al mirarme al espejo descubrí que era Johnny Depp. Fue extraño, pero sucedió tal cual. Johnny Depp en el espejo y mirándome la salchicha.

- Son los fármacos- Opinó Del Puente-, garantizan la locura. He tenido experiencias de sincronía espiritual, aunque no estoy tan cagado como Vidal. A veces las memorias y sentimientos de una persona me llegan como frecuencias de radio y veo el basural a través de sus ojos. Hace 4 meses supe con lujo de detalle lo que significaba ser Pablo Neruda, y fue bastante molesto...

- ¿Porque?- Intervino Arboleda-, es un honor. Neruda es un poeta reconocido mundialmente.

- Lo sé- Replicó Del Puente-, pero mi preferido es Vicente Huidobro. Me pasó además cuando quería parecerme a Marlon Brando y sin embargo cuando abrí la boca hablaba francés con la carga emocional de Juliette Binoche.

Observándoles como personajes de género con cartas en las manos que no dejaban de parlotear, el "Paciente" exclamó airado:

- ¡Ya jueguen de una vez títeres de mierda!... ¡O los usaré como traperos para limpiar el baño!...

Lejos de las voces atronadoras y los murmullos que recorrían la sala, Diego Acosta se remontaba a una mañana donde paseaba con Blanca por la calles.

- ¿Que pasaría si uno de los 2 fallece antes de lo esperado?- Preguntó ella en esa oportunidad tras unos minutos de silencio.

- En mi caso buscaría una joven de 20 años para consolarme- Respondió Diego sonriendo-. Si tu quedarás sola te recomiendo una vida de claustro o un matrimonio por conveniencia con un ex-presidente con cuentas fraudulentas.

- Hablo en serio, cabeza de pollo- Exclamó Blanca-.

- ¿Y que harías tu?- Interrogó Acosta-, cuéntame tus planes.

- Sería una actriz de películas eróticas- Bromeó la joven-. Si vas a acostarte con otra persona después que has perdido al amor de tu vida es preferible que sea por razones justificables.

- Triste destino para un Master de Arquitectura en Barcelona.

- ...Y si partiera antes- Continuó Blanca-, volvería de la muerte en caso de que me necesitaras.

- Entonces cásate conmigo- Propuso Diego-. Jamás he creído en la humanidad, en el matrimonio o en el mundo, pero desde que te conozco tengo una esperanza, te amo.

- ¿Piensas que soy idiota?- Exclamó ella-, "Te amo" es una mentira por excelencia, porque el amor es como el papel higiénico, y a veces se acaba cuando más lo necesitas. Prométeme que harías lo mismo y nos quedaremos juntos hasta que seamos cenizas en el viento.

- Lo prometo- Aseguró Diego- Si estuviera en el cielo movería mis influencias y atravesaría el infierno por encontrarme contigo.

- Entonces acepto- Replicó Blanca.

Retornado al ajetreo de la Sala Común de Reposo, Diego divisó a sus amigos aún jugando a los naipes, a Rebeca cruzando un pasillo y cuando volteó a su lado casi tuvo un infarto. Blanca se halla sentada a su lado con un vestido rojo y nadie más podía verla.

- Diego, reacciona...

- Me alegro de verte, Blanca...- Murmuró Diego tomándose la mandíbula con las manos y realizando movimientos de articulación con la quijada como si la hubiera tenido pasmada durante años-. Todo ha sido tan extraño. Me sentí tan solo cuando no estabas. Arrancaron la mitad de mi corazón y me apuñalaron con jeringas como a esas esponjas que guardan agujas.

- No puedo quedarme mucho tiempo- Advirtió ella-. Ponte de pie y toma mi mano.

En ese momento las luces se apagaron y solamente les iluminaba el tenue resplandor de unos cabos de velas sobre las mesas y el piso. Los demás pacientes siguen actuando con indiferencia. "Falling" de David Lynch y Angelo Badalamenti sonaba de la nada y abrazados se movían lentamente.

Sorprendidos y sin que percibieran penumbras, velas y a Blanca, Vidal, Arboleda y Del Puente observaban como Acosta bailaba solo. La Dra. Rebeca, que se dirigía a su oficina, se detuvo en el acto atenta al comportamiento de Diego.

- ¡Eso es Acosta! demuéstrales...- Exclamó Martín Vidal- ¡Ahí tienen un hombre que sabe divertirse!... ¿Porqué no se nos ocurrió a nosotros?...Nuestro buen amigo usa el poder de la imaginación. ¡Cadáveres Siniestros, señores!...No existen barrotes ni matrimonios como el culo que puedan aprisionarnos.

Con los dedos en las sienes y los ojos muy abiertos, Valentín Del Puente se imaginaba a la hija del diputado moviéndose sensualmente sobre la mesa:

- Ahí está mi amada deleitándonos con su encanto ...- Dijo alertando a sus aliados.

- Es hermosa como un cisne de fuego en un desierto de nieve- Opinó Arboleda sumándose a la fantasía.

- Es un soplo de aliento para nuestros corazones desbocados...- Murmuró Martín Vidal.

- A todo esto- Intervino Del Puente mientras la imagen de la joven se evaporaba de sus mentes-, ¿Que hizo Acosta por ti para que lo integrarás a los Cadáveres Siniestros?. Se nota que domina el arte del silencio, pero ya sabemos que las potencias mundiales han acordado cadena perpetua para los mimos.

- Su apellido es Acosta- Recordó Vidal-. El Beto Acosta es uno de mis ídolos. Uno vive en Argentina y el otro en Chile, pero deben ser parientes lejanos...¿Cuántos Acostas habrán en el mundo?. Todos los Acostas se conocen y un día vencerán a la humanidad.

- Eso es lo que me molesta de Vidal- Reclamó Arboleda-. Lo que para él es un chiste a nosotros nos toma semanas de tratamientos. La primera vez que lo vi supe que Vidal trabajaba para Kai Kai...

- ¿Y porqué no lo mataste?- Preguntó Del Puente volteando una carta-, habríamos tenido una Navidad más tranquila.

- Pensé en enterrarle un tenedor en la garganta...- Confesó Arboleda- Pero luego tuve una visión: Sonaban disparos en la calle y Vidal protegía con su cuerpo a una niña. Recibió un proyectil por protegerla y murió en el acto. Entonces supe la bondad de Treng Treng le llevaría a la redención.

- ¿Te das cuenta la cantidad de hijos de puta que matará antes de que eso suceda?- Replicó Del Puente.

- Jamás pensé en ese detalle...- Contestó Arboleda- Quizás deba replantearme el asunto.

- Desde ahora solamente sopa para Arboleda y una dieta baja en opio- Bromeó Vidal.

Contemplándoles otra vez como burdos títeres que se concentraban poco y nada en el juego, el "Paciente" les increpó:

- Cierren la boca y jueguen...inmundos trozos de género.

Diego Acosta en tanto aún danzaba con Blanca.

- Te encerraron Diego- Dijo ella-. Estás en un Hospital Siquiátrico. Ha ocurrido un suceso espantoso y debes ponerte al tanto...Lo mejor de nosotros ha perecido y prolongado su existencia en otra forma.

- Siempre con tus bromas pesadas...- Sonrió Diego.

- Pon atención, cabeza de pollo- Reprendió Blanca acariciándole la cabeza-. Debes liberarte afrontando la verdad. Prométeme que recordarás nuestros momentos más felices en el instante de mayor agonía. Aunque despareciera entre las sombras o mi alma se diseminara feliz en la luz seguiré pensando en ti por toda la eternidad. Debo alejarme...

- ¿Porqué?- Exclamó Acosta-, ¿No puedes acompañarme?... Nunca he estado tan asustado.


Blanca se distancia, estira la mano y desaparece. Cuando vuelve la luz del día, Diego se inclina de rodillas en medio de una sala ya sin rastros de las velas. El encanto había desaparecido y el retorno al laberinto fue violento y sumamente doloroso.

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